¡WEEEEEEELCOME! 😊
Realmente no sé por dónde empezar. SerÃa más sensato comenzar
a hablar sobre donde nacÃ, cómo fue mi infancia y esas cosas... Como punto
importante no quisiera dar lástima ni he decidido hacer esto para ser una victima
ni adoptar el papel de “ay que dura ha sido mi vida”, nada de eso. Solo quiero
inclinarlo al lado positivo, para que tú que me estás leyendo, que quizás
pasaste, pasas o pasarás por situaciones similares a las mÃas, sepas que
no estás sola/o, que, asà como yo, tú tienes una historia que contar. Además, es para que
también seas un poco más empático y entiendas que todos y cada uno de nosotros
estamos viviendo algo en nuestras vidas que para algunos puede ser una
tonterÃa y para otros, sea algo igual o más grave de lo que ellos puedan estar atravesando.
Como siempre digo (me lo enseñó mi papá): “Cada cabeza es un mundo” y cada uno
está librando una batalla interna de la que tú no tienes ni la más mÃnima idea.
Seamos amables siempre (sin dejarse joder obviamente).
¡HOOOOLA!
Soy Ruth A. Armas C., tengo 27 años, nacà en
Guatire, Edo. Miranda, Venezuela, el 03 de septiembre de 1993. Mi mami es Ruth Ceballos
(si, nos llamamos igual), mi papá es José Armas (está en el cielo) y mis dos hermanos: Heils Armas y José Armas (mis padres no fueron muy creativos con los
nombres jaja). Tengo una hija preciosa llamada Astrid (4 años actualmente) y
dos sobrinos: Juan José (8 años, hijo de Heils) y Aryana (casi 2 años, hija de José).
Lamentablemente Astrid no vive conmigo por ahora. Esa es una
historia con mucha tela que cortar, luego les contaré.
Bienvenidos, a ustedes, curiosos, que quizás quieren distraerse un poco de la realidad, encontrar respuestas, comparar historias, entretenerse
o simplemente les encanta la lectura. Me gustarÃa abrir un espacio donde
podamos hacer análisis, preguntas sin juzgarnos, debatir ideas o tener una retroalimentación.
Nada fácil abrirse, sincerarse o mostrarse al mundo, porque
sabes que estás sujeto a muchas crÃticas (buenas o malas), hay que estar
mentalmente preparado para eso. Pero también puedes estar sujeto a muchas
palabras de amor y apoyo, cariño, motivación. Obviamente el miedo existe, pero bueno...
con o sin miedo, ¡Aquà vamos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario